Todo lo que debes saber sobre tu contrato móvil e Internet

La normativa contempla una serie de aspectos que deben figurar en el contrato de cualquier servicio de telecomunicaciones. ©Pixabay

La gran mayoría de los españoles están suscritos tanto a un contrato de telefonía móvil como a un contrato de Internet, sin embargo, ¿conoces realmente acerca de sus términos y condiciones? Para estar protegidos es necesario que revisemos ciertos puntos que nos serán útiles en caso de imprevistos.

Cierto es que los contratos de telecomunicaciones se transforman, muchas veces, en simples hojas de papel guardadas dentro de un archivador.

Sin embargo, estos documentos son mucho más que la llave que nos permite dar de alta una conexión de Internet o acceder a un paquete de minutos para nuestro teléfono móvil.

En efecto, el contrato es aquel acuerdo voluntario entre el operador de telecomunicaciones y el usuario que tiene como finalidad establecer los términos y condiciones de la venta de un determinado servicio o producto.

En este sentido, el contrato celebrado entre ambas partes se transforma en la garantía legal con la que que cuentan los interesados ante un eventual problema. Asimismo, debiera ser un material de consulta en caso de tener dudas acerca del servicio que nos están entregando.

¿Qué dice la legislación?

Actualmente, los servicios de telecomunicaciones se encuentran regulados de forma muy clara y especifica a través de una normativa que regula los derechos y obligaciones de las compañías y los usuarios.

Básicamente, la Ley 32/2003 general de Telecomunicaciones (específicamente su artículo 38) y el Real Decreto 899/2009, de 22 de mayo, son aquellas en que se detallan los aspectos relacionados con los derechos de los usuarios de telefonía e Internet.

Ojo con los contratos… ¿Qué deben incluir?

Para entrar de lleno a los que nos interesa es importante que comencemos por lo básico.

Actualmente, la normativa contempla una serie de aspectos que deben figurar en el contrato de cualquier servicio de telecomunicaciones (telefonía fija, móvil, acceso a Internet, etc.).

Los más importantes son los siguientes:

  • El nombre o razón social del operador, su domicilio y el teléfono de atención al cliente.
  • Las características del servicio que has contratado con descripción de cada una de las prestaciones incluidas.
  • La indicación de qué conceptos se incluyen respectivamente en la cuota de abono.
  • El derecho de desconexión y su modo de ejercicio.
  • Los niveles individuales de calidad del servicio y las indemnizaciones asociadas a su incumplimiento.
  • Los precios y otras condiciones económicas de los servicios.
  • Los precios generales relativos al uso del servicio.
  • Las cuotas de mantenimiento.
  • La duración del contrato, los plazos mínimos de contratación y de renovación, así como las consecuencias de su posible incumplimiento.
  • El detalle de los vínculos existentes entre el contrato de servicio y otros contratos, como los relativos a la adquisición de aparatos móviles.
  • La política de compensaciones y reembolso.
  • Las características del servicio de mantenimiento incluido.
  • El procedimiento a seguir en caso de litigio con el operador de telecomunicaciones.
  • Las causas y formas de extinción y renovación del contrato.
  • El reconocimiento del derecho a la elección del medio de pago.
  • La información referida al tratamiento de los datos de carácter personal del cliente;
  • La información al cliente en materia de protección de los datos personales en la explotación de redes y en la prestación de servicios de comunicaciones electrónicas.

Ademas, a partir del 21 de julio de 2007, en caso de contratación telefónica se informará a los usuarios de:

  • El plazo para la conexión inicial que figura en el contrato tipo y la prevista para ese caso concreto.
  • La existencia de compromiso de permanencia e indemnización.
  • El derecho a poner fin al contrato a través de la misma forma en que se celebra, así como otras posibles formas de darse de baja.

Es importante que sepas que el operador tiene la obligación de transmitir el contenido de los contratos con al menos diez días de antelación a su entrada en vigor, a las Administraciones competentes en el sector, las cuáles son el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el Instituto Nacional del Consumo, la Agencia Española de Protección de Datos y al Consejo de Consumidores y Usuarios.

Contratos a la vista

Ocurre que, en ocasiones, suscribimos un determinado contrato por vía telefónica y el documento contractual nunca llega a nuestras manos.

En este sentido, debes saber que es muy importante que cuentes con los contratos por escrito de cada uno de los servicios que hayas contratado con un operador de telecomunicaciones.

En este aspecto, la ley también ha estipulado ciertas normativas que obligan a las compañías a enviar a los usuarios los documento contractuales en los que figuren las condiciones que se le aplican y los términos del acuerdo.

A su vez, de no haberse remitido en el momento de la contratación, debes saber que lo puedes solicitar en cualquier instante de la vigencia del contrato, por escrito, al domicilio del operador o a través del teléfono de atención al cliente del mismo.

Al mismo tiempo, si éste se solicita por teléfono, el operador deberá asignarle un número de referencia para tener constancia de la petición.

¿Leamos el contrato?

A nadie le gusta leer los contratos de los distintos servicios que contratamos y, en reiteradas ocasiones, firmamos sin ni siquiera haber revisado la primera página.

El problema se encuentra en que muchas de las condiciones especiales de estos acuerdos vienen especificadas en las últimas hojas y hasta en letra chica.

Y, en el caso de las telecomunicaciones, el no leer estas condiciones de manera anticipada a la firma puede traernos infinidad de problemas.

En este aspecto, hay algunas más importantes que otras y que es necesario revisar.

Los depósitos de garantía

Primer punto a tener en cuenta: los depósitos de garantía. Bastante utilizados en los contratos de telefonía en donde el operador te exige un deposito de garantía, bajo distintos argumentos, tanto en el momento de contratar como durante la vigencia del contrato.

Ten en cuenta que esta condición solo se podrá exigir en el caso en que hubieras dejado impaga una o varias facturas en ese contrato o en otro. En ese caso, la garantía puede reclamarse mientras subsista la morosidad.

La duración del contrato

Segundo punto importante. Así es, pues la duración de los contratos de telecomunicaciones siempre traen consigo pequeños párrafos o frases que, ante un imprevisto, nos dan un gran dolor de cabeza.

Es importante que sepas que el usuario puede elegir la duración del contrato, sin embargo, ante el deseo de término del mismo, las modalidades cambiarán según el periodo escogido.

Como ya lo hemos explicado en artículos anteriores, al momento de firmar el contrato, tienes la posibilidad de escoger entre una duración indefinida o determinada.

En el primer caso, no tendrás una obligación con la compañía pero, al mismo tiempo, tu contrato no tiene una fecha límite en el tiempo.

En el caso de escoger una modalidad con duración determinada, debes saber que tendrás que mantener el servicio con ese operador por todo el tiempo que dure el acuerdo.

¿Quieres resolver el acuerdo?

Imagina que quieres terminar con tu contrato de Internet o telefonía móvil antes de tiempo.

En el documento que firmaste deben aparecer las modalidades para llevar a cabo este proceso y detallar sus condiciones.

Ante esto, te recordamos que como usuario tienes el derecho de resolver los contratos en cualquier momento.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, el requisito para la resolución es una comunicación previa al operador,que no podrá cobrar ninguna cantidad con posterioridad a los quince días.

No todos los contratos son iguales

Imagina que tienes contratado un servicio con un determinado operador y que te das de baja. En ese caso, tratarás de encontrar una tarifa de telefonía móvil que se adapte mejor a tus necesidades para luego firmar un nuevo acuerdo con una nueva compañía.

¡Atención!. No todos los contratos son iguales.

Es posible que el acuerdo anterior haya incluido ciertas condiciones que no estarán presentes en el nuevo contrato y viceversa.

Para evitar problemas, te aconsejamos que cada vez que quieras cambiar de operador de telefonía móvil o Internet revises muy bien las condiciones del acuerdo y no te fíes de los contratos anteriores.

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