Guía completa sobre las cuentas corrientes

La cuenta corriente es uno de los productos más solicitados por los clientes. ©Freepik

La cuenta corriente es una cuenta bancaria que te permite realizar diferentes tipos de operaciones de cobros y de desembolsos a través de tu banco. ¿Quieres conocer cómo funcionan y cuáles son sus características?

Gracias a las cuentas corrientes, hoy en día, los usuarios pueden organizar y gestionar su economía de una manera simple y segura.

Gracias a ellas no sólo puedes domiciliar ingresos o recibos, sino también realizar transferencias, obtener un talonario de cheques, consultar movimientos, entre muchas otras operaciones.

Revisemos en esta guía preparada por KillMyBill todo lo que necesitas saber respecto a ellas.

La cuenta corriente: definición y usos

Como ya lo hemos dicho anteriormente, la cuenta corriente es un producto bancario que permite al usuario realizar todas sus gestiones económicas necesarias en la vida cotidiana.

La cuenta corriente es, sin duda, la cuenta bancaria más importante de las que puedas disponer, ya que en ella estará depositado tu salario. Por ende, es través de este producto desde el cual realizarás todos los retiros relativos a tus necesidades.

No hay que olvidar que todos los medios de pagos de los cuales podrás disponer (tarjeta bancaria, cheques, tarjeta de crédito, etc.) estarán vinculados a esta cuenta.

Entre sus usos más habituales se encuentran:

  • Ingreso de nómina o de dinero
  • Transferencias bancarias
  • Pagos por Internet
  • Emisión de cheques
  • Depósitos
  • Giros
  • Traspasos entre otras cuentas
  • Asociación de otros productos bancarios (tarjetas de débito, crédito, etc.)
  • Acceso a cajeros automáticos
  • Contratación de productos relacionados
  • Domiciliación de recibos

Estado de cuenta: la gran ventaja

Pese a que cada producto bancario posee sus propias características, usos y ventajas, la cuenta corriente constituye un imprescindible de la sociedad actual.

Gracias a su enorme versatilidad, hoy por hoy, puedes gestionar toda tu vida económica desde una sola cuenta. Pero, ¿cómo registrar todas las operaciones?

El extracto de cuenta, también llamado estado de cuenta, es el medio por el cuál te enterarás de todos los movimientos que realices en tu cuenta corriente.

El extracto de cuenta es enviado a tu domicilio todos los meses, sin embargo, es importante que sepas que también puedes escoger la opción de recibir tu informe por Internet.

No olvides que este es un documento emitido por el banco en donde has contratado la cuenta, por lo que se trata de un documento oficial.

Tres formas de abrir una cuenta corriente

Lo primero que debes saber si estás interesado en abrir una cuenta bancaria es que en España cuentas con tres vías de acceso para realizar esta operación:

  1. Oficinas de la entidad bancaria
  2. Teléfono de Atención al Cliente de la entidad bancaria
  3. Página Web del banco

Luego de haber escogido la forma que más te acomoda para realizar tu solicitud, es importante que conozcas las condiciones de apertura.

En este sentido, gran parte de las entidades bancarias del país exigen los mismos requisitos. Éstos son:

  • Que el titular de la cuenta sea una persona mayor de edad (18 años).
  • Justificativo de domicilio.
  • Contar con un documento de identidad al día (DNI, pasaporte o certificado de no residente).
  • Declaración de Actividades Económicas (DAE)
  • Nómina
  • Contrato laboral
  • Última declaración del IRPF.

Luego que cuentas con todas los requisitos exigidos por el banco, debes saber que toda apertura de una cuenta corriente lleva consigo la firma de un contrato entre el titular y la entidad bancaria.

Es éste documento en el cuál se estipularán las condiciones generales y de funcionamiento del producto contratado.

Comisiones y costos de una cuenta corriente

Mujer con tarjeta de crédito y teléfono.
Al tener una cuenta corriente el banco podrá cobrar diferentes tipos de comisiones. ©Freepik

En España, cada entidad bancaria es libre de fijar sus propios costos y comisiones, los cuáles sólo podrán ser aplicados sobre aquellos servicios que hayan sido contratados por el cliente.

Dentro de las comisiones más utilizadas se encuentran: mantenimiento de la cuenta, de gestión, por descubierto bancario y por reclamaciones.

No hay que olvidar que, en la actualidad, son numerosos los bancos que proponen atractivas ofertas sin comisiones en sus cuentas corrientes. Sin embargo, es importante leer siempre todas las condiciones del contrato para no llevarse sorpresas futuras.

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