5 consejos para escoger el mejor depósito bancario

Actualmente, puedes encontrar depósitos a corto plazo que tienen un periodo de duración de entre 2 a 3 meses. ©Pixabay

Si estás pensando en contratar un depósito bancario para custodiar tus ahorros y ganar un poco de dinero a través de los intereses, es importante que conozcas una serie de recomendaciones que deberás tener en cuenta. Sigue esta guía y entérate cómo contratar un producto rentable y acorde a tus reales necesidades.

El depósito bancario representa, sin duda, una de las mejores opciones al momento de querer guardar el dinero que tienes ahorrado.

Sin embargo, dependiendo del producto que elijas, los intereses que puedes ganar serán más o menos importantes.

Por esto, y aunque se trata de un producto bastante conocido por los clientes, es importante tener en cuenta ciertos puntos que pueden ayudarte al momento de la elección.

1. Define el tipo de depósito que necesitas

La primera pregunta que debes plantearte antes de contratar un producto de este tipo es: ¿qué tipo de depósito bancario necesito?

En efecto, hoy el mercado propone distintos tipos de depósitos que, según sus características, satisfacen las necesidades de uno u otro cliente.

Recuerda que si necesitas recuperar tu dinero en un corto periodo de tiempo, deberás optar por un depósito a corto plazo.

Por el contrario, si no necesitas hacer uso de tus fondos rápidamente, un depósito a largo plazo será más conveniente pues te ofrecerá una mejor rentabilidad.

A su vez, no olvides que un depósito a plazo fijo te ofrece mayor seguridad, pues la rentabilidad calculada permanece estable y no está condicionada por factores externos.

Actualmente, puedes encontrar depósitos a corto plazo que tienen un periodo de duración de entre 2 a 3 meses.

Por su parte, los depósitos a largo plazo te ofrecen la custodia de tus ahorros por periodos que van desde los 12 a los 60 meses.

Puedes analizar también la posibilidad de realizar una inversión Crowdlending.

2. Piensa en la rentabilidad que quieres obtener

Para cualquier cliente, la rentabilidad de un determinado producto o, mejor dicho, el beneficio que obtendrá de un depósito bancario es uno de los factores más importantes al momento de elegir entre un contrato u otro.

Al analizar la rentabilidad que te propone una determinada entidad bancaria, debes fijarte sobre todo en el tipo de interés que ésta te ofrece.

No olvides que la TAE (Tasa Anual Equivalente) se refiere a una rentabilidad anual, mientras que la TIN (Tipo de Interés Nominal) se refiere a una rentabilidad total al final del plazo estipulado en el contrato.

Debes tener en cuenta que la rentabilidad que puedes obtener de un depósito bancario dependerá del plazo que escojas para la devolución de los fondos.

De esta forma, a mayor plazo mayor será también la rentabilidad que obtengas al término del periodo.

3. No te olvides de la liquidez

Cuando hablamos de liquidez nos referimos precisamente a la cualidad de tus activos para ser convertidos en dinero efectivo.

Por tanto, la liquidez que ofrezca tu deposito bancario es uno de los factores más importantes al momento de elegir entre un producto y otro.

En este sentido no debes olvidar que cuentas con varias opciones. Ellas son:

  • Depósitos sin penalización por cancelación anticipada
  • Depósitos que aplican una penalización sobre los intereses
  • Depósitos que no permiten la cancelación anticipada

4. Averigua sobre el importe mínimo requerido

Debido a que cada entidad bancaria funciona de manera distinta, es importante que te enteres de las condiciones que exige cada una al momento de contratar un depósito.

Normalmente, cada banco estipula un importe mínimo necesario para la obertura de un depósito. Por tanto, si este exige más dinero del que dispones, deberás buscar en otro organismo.

Recuerda que aunque muchos bancos no establecen un mínimo requerido, lo más habitual es que puedas contratar un depósito a partir de cinco mil euros.

5. Pregunta acerca de la liquidación de intereses

La liquidación de los intereses es otro de los temas que vale la pena mencionar. Este término se refiere exactamente a la forma en que la entidad bancaria te pagará los intereses.

Actualmente, los bancos ofrecen diferentes tipos de liquidación de intereses:

  • Liquidación anticipada: el banco cancelará los beneficios en el momento de realizar la imposición.
  • Liquidación periódica: los pagos se realizan de forma periódica, es decir, de manera mensual, bimensual o trimestral.
  • Liquidación al vencimiento: este tipo de liquidación es el más utilizado por las entidades financieras. En este caso, sólo puedes recuperar los intereses una vez que se ha cumplido el plazo estipulado en el depósito. No olvides que el banco puede aceptar una cancelación anticipada siempre que esté asociada a una penalización.

Comments of the page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita a nuestro sitio web. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.