Reducir la factura de luz: buenas prácticas

Reducir la factura de electricidad es posible gracias a pequeños gestos. ©PilarFuentes

Pequeños gestos como utilizar bombillas de bajo consumo, aprovechar la luz del día o cambiar de comercializadora se pueden traducir en un gran ahorro al momento de intentar reducir la factura de la electricidad. Encuentra en esta completa guía todo lo que necesitas saber para conseguirlo.

Tu factura de luz te hace temblar…

Para la gran mayoría de los hogares españoles, el recibo de la electricidad es sinónimo de preocupaciones y dolores de cabeza.

Altos importes en el precio del kWh de luz, nueva tarifa por horas, falta de información, alzas constantes.

La lista no termina y el consumidor se ve obligado a estar cada vez más atento a su factura, para así poder economizar lo más posible y combatir los altos precios.

Sin embargo, ante la inmensa cantidad de factores que influyen en el total de una factura de luz, el cliente debe saber cómo y en qué puntos puede ser parte activa y generar una economía sustentable del suministro energético.

Comprender la factura de luz

Antes de evaluar qué medidas y gestos adoptarás para ahorrar en tu recibo de luz, es importante que analices si realmente eres capaz de comprender la factura de electricidad.

Pues, sabiendo leer su contenido, podrás enterarte de dónde y cómo poner en práctica el ahorro.

Si bien es cierto, a partir de julio de 2014, la factura de la luz cambió su antigua apariencia por una más simple y sencilla, los consumidores aún no logran entender lo que pagan.

Por esta razón, antes de entregarte a la aventura de cómo aliviar el bolsillo, entérate por dónde se te está yendo el dinero.

¿Qué está consumiendo en el hogar?

Para reducir tu gasto de electricidad, es muy importante saber qué aparatos están consumiendo al interior de la vivienda y en qué medida.

Esta es una operación fácil de realizar y lo mejor será adquirir un contador instantáneo e instalarlo en el cuadro eléctrico de la casa.

Si bien es cierto, estos dispositivos, que se pueden comprar por Internet a precios muy atractivos, no son instrumentos de medición precisa, te otorgarán una idea muy aproximada de los electrodomésticos que están gastando energía.

Bajar la potencia contratada

Al momento de contratar un servicio con una comercializadora, debes evitar contratar kW de más, pues ajustando la potencia eléctrica contratada a tu consumo real generarás un pequeño pero constante ahorro en tu factura de luz.

Para esto, es necesario conocer qué potencia necesita la vivienda, lo cual dependerá de la cantidad y tipo de aparatos electrónicos que tengas y de la potencia que necesitan para su funcionamiento.

Para saber si has contratado la potencia adecuada, lo mejor es fijarse en el comportamiento del ICP, pues si nunca ha saltado, puede significar que ésta supera las necesidades de los electrodomésticos.

Si se ajusta la potencia contratada a las necesidades reales de la vivienda, el ahorro podría alcanzar los 300 euros anuales, pues por cada kw de potencia que se reduce el ahorro es de unos 35,6 euros al año.

Elegir la tarifa con discriminación horaria

Otra forma de ahorro es contratar la tarifa con discriminación horaria.

Con este tipo de contrato, podrás obtener un mejor precio del kWh de luz consumido en ciertos horarios y así, decidir en qué momentos realizas el gasto energético.

Cambiando algunos hábitos horarios en cuanto al consumo eléctrico, la factura de la luz se puede ver reducida hasta en un 35%.

Ahorrando en la iluminación

Una de las formas más eficientes de reducir los costos de electricidad es mejorar el sistema de iluminación de la vivienda.

¡Sí! Pues ella representa cerca del 15% del uso total de energía en el hogar. Algunos consejos para lograr este propósito son:

  • La instalación de temporizadores o sensores detectores de movimiento es una buena solución para que las luces se apaguen automáticamente.
  • Los dimmers, o reguladores de energía, pueden variar el nivel de iluminación de acuerdo a la cantidad de luz que se necesite.
  • Utilizar bombillas de bajo consumo energético reduce el consumo eléctrico y otorgan el mismo nivel de luz.

Cuidado con los aparatos electrónicos

Utilizando de manera adecuada y eficiente los aparatos eléctricos del hogar, puedes ahorrar bastantes euros al mes, esto debido a que el gasto de los electrodomésticos supone aproximadamente el 56% del consumo de luz.

Sin embargo, no es cuando los electrodomésticos están funcionando que debes poner cuidado.

El consumo innecesario se produce cuando están apagados. Pues la mayoría de los aparatos eléctricos siguen gastando energía cuando están apagados.

Es lo que se llama “carga fantasma”, la cual ocurre, generalmente, en televisores, aparatos reproductores de DVD, equipos de sonido, computadoras y artefactos de cocina.

Recuerda que, en un hogar promedio, 75% de la energía gastada por los electrodomésticos se consume cuando estos están apagados.

Para evitar las cargas fantasmas y lograr un ahorro que puede alcanzar, en algunos casos, casi un 50% del total de la factura, se recomienda desenchufar todos, pero todos, los electrodomésticos cuando no se estén usando.

¿Y para realizar un uso eficiente de los electrodomésticos?

  • Instala el refrigerador alejado de los aparatos que producen calor.
  • Mantén una temperatura adecuada del refrigerador, con esto puede evitarás un consumo excesivo de energía.
  • Abre la puerta del refrigerador sólo para sacar lo necesario y ciérrala de inmediato.
  • Ubica el refrigerador a una distancia considerable entre el motor y la pared, con esto evitarás la formación excesiva de hielo y reducirá el gasto.
  • En lo posible, utiliza el lavavajillas y la lavadora a temperatura media o fría, ya que el 90% del consumo eléctrico de estos aparatos es para calentar el agua.
  • Limpia los filtros de secadoras y aspiradoras para hacer que el aire circule de una manera más eficiente y que se gaste menos luz.
  • Intenta utilizar el lavavajillas, la secadora o lavadora sólo cuando se tenga una carga completa de vajilla o de ropa.
  • Privilegia el uso del microondas sobre el horno convencional. Pues este último generará un gasto entre un 70% y 80% superior.
  • Desconecta los cargadores de los aparatos que operan con batería cuando no se les esté usando.

Una temperatura adecuada

Debes tener en cuenta que enfriar o calentar la vivienda cuesta más caro que la utilización de cualquier otro aparato eléctrico, sin embargo, existen algunos consejos para ayudar a disminuir el consumo sin pasar frió ni calor.

  • El aire acondicionado debe tener el tamaño adecuado al tipo de vivienda o habitación y estar ubicado en el lugar que corresponde.
  • Cuando no haga mucho calor, privilegia los ventiladores portátiles. Esta es una buena idea para evitar el gasto excesivo.
  • En invierno, la temperatura a la que se debe programar la calefacción es de 20 grados.
  • En verano es aconsejable que la temperatura del aire acondicionado bordee los 25 grados.
  • En días de calor, cierra persianas y ventanas, esto permitirá que la vivienda permanezca fresca.
  • Sella puertas y ventanas, esto ayudará considerablemente a que el calor no se escape por orificios mínimos.
  • Una buena aislación térmica de la vivienda reducirá de manera significativa el escape de aire frío y caliente.

Comparar también es ahorrar…

¡Claro que sí! Pues si lo que buscas es reducir la factura de luz, lo mejor es comparar las tarifas de luz que ofrecen las distintas empresas y cambiarte de comercializadora con una oferta más conveniente para ti.

Comments of the page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita a nuestro sitio web. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración o obtener más información aquí.